Curso Anual
Jornadas Intensivas


Comienzo:
Sábado 25 de Marzo
a las 10hs
Curso 2017 "Formación Interdisciplinaria en Violencia Familiar"

Comienzo:
Martes 14 de Marzo
a las 18.30hs
Del Maltrato Infantil a la Violencia Conyugal
2º Curso de Formación

Comienzo:
Jueves 9 de Marzo
a las 18.30hs
violencia familiar
TEMARIO VIOLENCIA FAMILIAR CURSOS ACTIVIDADES
Indefensión aprendida o desesperanza inducida

Según Marta Gorsky, el concepto de INDEFENSION APRENDIDA, fue introducido por Martin Seligman en 1975 (investigador de la Universidad de Carolina del Norte, y ex presidente de la American Psychological Association EEUU).

El síndrome, que también se llama de DESESPERANZA INDUCIDA, tiene como características fundamentales la vulnerabilidad, desprotección y adaptación de la persona en situación de maltrato y abuso crónico, que llega a creer que está completamente indefensa, que no tiene ningún control y que nada que pueda hacer será útil para salir de esa situación. Su adaptación llega a tal punto que se convence que todo lo que le pasa es por su culpa, que se lo merece e incluso justifica al o a los agresores. Piensa que no vale la  pena hacer nada porque haga lo que haga, nada cambiará.

María Angeles Alvarez en su blog escribe sobre el tema: Generalmente las mujeres afectadas por la violencia son incapaces de ayudarse a si mismas. Esto es consecuencia del desgaste psicológico que provoca la continúa exposición a la violencia y al desprecio. Las mujeres víctimas de los malos tratos, se sienten desamparadas e incapaces de lograr sus metas vitales, pasando a un estado de ausencia de motivación.  Como resultado de un proceso sistemático de violencia, la víctima aprende a creer que está indefensa, que no tiene ningún control sobre la situación en la que se encuentra y que cualquier cosa que haga es inútil.

“A la indefensión se llega cuando: se expone a la víctima a peligros físicos y no se le advierte o ayuda a evitarlos, se la sobrecarga con trabajos, se le hace pasar por torpe, descuidada, ignorante etc.; la falta de afecto unido a la repetición y prolongación en el tiempo de actitudes despreciativas, acompañadas con bruscos cambios del estado de ánimo del agresor, sólo es comparable a algunas torturas.” (Miguel Lorente Acosta)

A pesar de esto, son muchas las víctimas de maltrato condenadas a oír, cómo se les cuestiona por el hecho de creer a sus victimarios  El desconocimiento de la complejidad en el tema, muchas veces nos impide comprender qué ocurre en la mente de quienes sufren la violencia recurrente.

Este síndrome provoca una “adaptación psicológica”, es una salida posible que encontraron las víctimas para procesar tanto dolor, sienten que es una situación sin salida ante la que no hay nada que pueda hacer.  La incapacidad para reaccionar es consecuencia del deterioro psicológico que produce la violencia. Generalmente no basta con la decisión para poner fin a la violencia. Es necesario el apoyo de profesionales para romper con esa situación.

Causas:

La socialización  de género, el aprendizaje de los roles de género (entendiéndola como la interpretación que hace una cultura de la diferencia genital) implica el aprendizaje de la indefensión resultante, al educarnos mediante la internalización de  normativas sociales que nos aseguran la aceptación y pertenencia social (necesidades humanas básicas).

Un aspecto que merece destacarse es que esas normativas, imperativos sociales que introyectamos como imprescindibles desde la vulnerabilidad en la que nos encontramos como cría humana (durante las primeras etapas de la vida) son constituyentes de nuestro psiquismo, marcan nuestra subjetividad.... desde esta mirada podríamos afirmar que la gran mayoría de las mujeres hemos aprendido esa indefensión y que mientras no la desaprendemos núcleos de esa primera socialización, permanecemos expuestas a los difrentes modos de relaciones abusivas... Este es un aporte más bien desde la tarea clínica, desde pilares en los que se cimienta la "subjetividad femenina" en la expectativa social.

El estilo atribucional

El estilo atribucional modula el desamparo aprendido. Esto significa que cuando más pesimistas y extremistas sean las cosas que nos decimos, más desamparados e indefensos nos sentiremos y actuaremos de acuerdo a ello.

Seligman(op.cit.) estudia tres dimensiones o características del estilo atribucional o atribución causal:

  • Permanencia: Qué duración, estabilidad o inestabilidad en el tiempo atribuímos las causas de los buenos o males sucesos. Sus extremos se expresan en el discurso en los polos Siempre-Nunca.
  • Penetración: Cuántas áreas de nuestra vida se ven afectadas por nuestra buena o mala suerte, si estas causas nos afectan de manera global o específica. Se expresa en el discurso en los extremos Todo-Nada.
  • Personalización: Consiste en atribuir causas internas o externas a los buenos o malos sucesos. Si me siento culpable cuando algo me sale mal “Porque yo soy así”, o soy capaz de externalizar el problema y hacerme responsable de producir cambios. Esta dimensión tiene que ver con la autoestima.

Las personas pesimistas frente a cualquier amenaza o riesgo creen estar indefensas. Al intentar explicar las causas de las situaciones lo hacen en un estilo atribucional permanente, penetrante y personal, y esto a su vez genera desamparo: esperan ser siempre desamparadas. O sea que frente a situaciones similares volverán a quedar indefensas.

El estilo atribucional se adquiere en la infancia a través de tres grandes vías:

El análisis causal cotidiano, más optimista o más pesimista, que el niño o la niña observaron modelar a sus padres.

  • El tipo de crítica que los adultos (padres, maestros, modelos, etc.) realizaban de él o ella. Las etiquetas que nos ponían: “la tonta”, “el torpe”, etc.
  • La realidad de pérdidas o traumas en períodos críticos del desarrollo.

Cuando fallamos en algo todos nos sentimos desamparados y nos deprimimos, por lo menos momentáneamente. Pero los optimistas se recuperan más pronto, a poco de haber fallado se recomponen y vuelven a intentarlo. Los pesimistas ven la derrota como algo permanente y penetrante, se deprimen y siguen desamparados por largo tiempo, dejan pasar el tiempo y no vuelven a intentarlo.

El estilo explicativo o atribución causal funciona para individuos o grupos de individuos: equipos, instituciones, comunidades, nacionalidades.

Experimentos realizados con animales por Madelon Visintainer mostraron que aquellos que habían aprendido tempranamente a ser desamparados debilitaban sus defensas inmunológicas.

Estudios realizados con sujetos mostraron que en los estados depresivos prolongados se agotan las catecolaminas, cuando esto sucede aumentan las endorfinas, el sistema inmunológico lo detecta y reduce su funcionamiento, dejando a la persona más expuesta a enfermedades.

Las personas pesimistas se deprimen con más facilidad y más a menudo, por lo tanto cuentan con una menor actividad inmunológica.

Las personas optimistas no sólo mantienen más alertas sus defensas inmunológicas, se muestran más activas frente a las dificultades, toman más desiciones y adoptan mayor cantidad de medidas para crearse una red de apoyo afectivo y social. (Enlace a Fuente Citada)

Una realización de:
Punto Blanco
Web & Graphic Design
Bartolomé Mitre 1970 - 2º "B" (C1039AAB) Ciudad de Buenos Aires - República Argentina
Tel/Fax: (54 11) 4953-1268 | info@aapvf.com.ar - Para información o entrevistas llamar:
Lunes de 18 a 21 hs. | Martes de 15 a 20 hs. | Jueves de 15 a 20 hs. |
Blog twitter facebook
® Todos los derechos reservados Asociación Argentina de Prevención de la Violencia Familiar 2004-2012

DIFUNDA NUESTRA LABOR

Copia este código 210 x 60 px

Copie el siguiente código en su Blog o sitio web para hacer conocer nuestro trabajo y tendrá un banner linkeado con nuestra página. Muchas Gracias.